L'Animalier
Abrigo acolchado en rombos oliva con cuello de pana en una percha de madera.
Estilo de Vida

El primer invierno

A qué temperatura un abrigo deja de ser un adorno, y qué perros lo necesitan de verdad.

L'Animalier · 7 de agosto de 2026 · 2 min de lectura

Hay dos errores simétricos con el frío. Uno es abrigar a un pastor alemán en mayo. El otro es sacar a un galgo a la calle en julio con nada encima porque "es un perro".

La diferencia entre los dos no es de opinión.

Los umbrales que maneja la orientación veterinaria son razonablemente consistentes. Bajo unos 7 grados, los perros pequeños, los de pelo corto, los cachorros y los mayores empiezan a pasar frío de verdad. Bajo cero, el riesgo de hipotermia y de congelación deja de ser teórico para casi cualquier perro, y la salida al exterior debería reducirse a lo indispensable.

La hipotermia empieza cuando la temperatura corporal baja de unos 37,5 grados, contra un rango normal de 38 a 39. Las primeras señales son rigidez, letargo, temblor y encías pálidas.

Quiénes lo necesitan, en concreto: los de pelo corto —galgos, whippets, podencos—, los pequeños de razas toy, los cachorros, los perros mayores y los que tienen alguna condición que les cueste regular la temperatura. Un husky no está en esa lista y ponerle un abrigo es decorarlo.

Sobre el abrigo mismo. Tiene que cubrir el pecho y la espalda y dejar moverse. El largo se mide del cuello a la base de la cola, con el animal de pie: un abrigo corto se sube y deja el lomo al aire, que es justo lo que venía a cubrir.

Un matiz de material que aprendimos haciéndolos. El punto tejido cede un centímetro con el uso y se acomoda. El algodón encerado no cede nada. Si vas a llevar el impermeable sobre un suéter, hay que medirlo puesto encima del suéter, no sobre el perro desnudo, o queda justo el día que más falta hace.

Y una cosa que no es del abrigo. La sal de las calles y los anticongelantes son un problema mayor que el frío mismo: el anticongelante es dulce, los perros lo lamen, y es letal. Lavar las patas al volver de una caminata de invierno no es esmero. Es evitar que se lama lo que pisó.

Fuentes: orientación de la American Animal Hospital Association sobre seguridad en clima frío y del American Kennel Club sobre hipotermia. Ante cualquier duda sobre tu perro en particular, tu veterinario conoce su historia y nosotros no.

L'Animalier

Más de La Revista