
Dónde duerme
Un perro pasa durmiendo más de la mitad de su vida, y el lugar que elige no es un capricho.
L'Animalier · 9 de agosto de 2026 · 3 min de lectura
Un perro adulto duerme entre doce y catorce horas al día. Eso es más de la mitad de su vida, y la mayor parte no ocurre de noche: los perros son durmientes polifásicos, reparten el descanso en dos a cuatro siestas diurnas de media hora a un par de horas, más el bloque nocturno.
La consecuencia práctica es que el lugar donde duerme no es un mueble de dormitorio. Es donde pasa la mayor parte del tiempo que comparte contigo despierto en la misma casa.
Y lo elige él, no tú.
Hay un trabajo publicado en Scientific Reports que midió electrofisiología del sueño en perros domésticos y encontró que la actividad previa a dormir y el lugar donde duermen se asocian a diferencias reales en la estructura del sueño. No es que "les guste" un rincón: duermen distinto según dónde.
Otro estudio, sobre perros libres, mapeó dónde eligen descansar a nivel de población y encontró patrones consistentes: la espalda protegida, la línea de visión despejada hacia donde ocurre el movimiento, y una preferencia clara por lugares que resuelven la temperatura antes que la comodidad.
Eso explica varias cosas que los dueños leen mal.
El perro que duerme en el paso de una puerta y no en la cama que le compraste no está siendo desagradecido. Está eligiendo el punto desde donde ve las dos habitaciones. Un pasillo es un puesto de guardia con vista, y una cama en un rincón no lo es.
El que se echa en la baldosa del baño en enero y en la alfombra en julio no está confundido: está termorregulando, que es la primera variable de la lista.
El que da vueltas tres veces antes de echarse está haciendo lo que hacían sus antepasados para apartar la tierra caliente y llegar a la fresca. En una alfombra no sirve de nada y lo hace igual.
Qué haríamos nosotros antes de comprar una cama.
Mirar dónde duerme hoy, durante una semana, sin intervenir. Anotar los tres lugares que repite. Casi siempre son tres: uno de día con sol, uno de día con sombra y uno de noche cerca de alguien.
Después poner la cama en uno de esos tres. No en el que a ti te queda bien: en el que él ya eligió.
Una cama bien construida en el lugar equivocado se queda vacía, y el perro sigue durmiendo en el suelo con cara de estar cómodo, porque lo está.
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Fuentes: "Differences in pre-sleep activity and sleep location are associated with variability in daytime/nighttime sleep electrophysiology in the domestic dog", Scientific Reports. "Where do free-ranging dogs rest? A population level study reveals hidden patterns in resting site choice".
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